“Mundial” de la carne: la Argentina perdió un partido como exportador frente a Brasil y Paraguay

Según un informe del Ieral, en los últimos 20 años tuvo un crecimiento por debajo del que lograron esos países vecinos.

CÓRDOBA.- El año pasado fue muy bueno para las exportaciones de carne bovina desde el Mercosur, que crecieron 16,4% respecto al 2021. La Argentina perdió participación en las operaciones del bloque: 18,8%, la más baja de los últimos tres años. Y, además, quedó tercera en el crecimiento promedio anual de la última década, detrás de Paraguay y Brasil y delante de Uruguay.

Los datos se desprenden de un informe de los economistas Juan Manuel Garzón y Lautaro Sibilla, del Ieral de la Fundación Mediterránea. El año pasado, los volúmenes exportados de carne bovina del Mercosur llegaron a 3,4 millones de toneladas peso producto, 16,4% por encima del 2021 y 69% más que en 2017.

En tres de los cuatro países del bloque las exportaciones lograron nuevos picos: Brasil (2 millones de toneladas), la Argentina (630.000 toneladas peso producto) y Paraguay (396.000 toneladas). Los envíos de Uruguay quedaron por detrás de los del 2021, 334.000 toneladas peso producto.

La Argentina participó en el 18,8% del total exportado por el bloque, un porcentaje que se ubicó por debajo de los últimos tres años. El país tuvo su mejor performance en 2009, con un 22,5% de los envíos totales, aunque el Ieral recuerda que en ese año la liquidación de vientres fue “muy fuerte, lo que hizo que el proceso no fuese sostenible en el tiempo”.

En 2010 -con la consecuente falta de animales- las exportaciones sufrieron una fuerte caída y la participación del país bajó al 10,5%. En 2005 registró 22,4%, número que tampoco pudo sostenerse: no fue por una insuficiente producción de carne, sino por el inicio de un período de intervenciones del Estado en el mercado de exportación.

En la comparación del desempeño relativo de los países del bloque en materia de exportaciones, los economistas tomaron los últimos 20 años, período en el que Paraguay y Brasil lideraron, con un crecimiento promedio anual en los envíos de 9,2% y 8% respectivamente. La Argentina quedó tercera con una evolución del 7,2% y el cuarto lugar fue para Uruguay, con 4,7%. Si se toman como referencia los últimos tres años, Paraguay y Brasil ocupan la primera y segunda posición (10,5% y 8,3%) y luego vienen Uruguay y Argentina (6% y 3,4%).

Según el gobierno

Garzón y Sibila también analizaron el desempeño argentino en función de las gestiones de gobierno, cuatro terminadas y la quinta a un año de finalizar. Las conclusiones son que entre 2015 y 2019, el país se distinguió positivamente con exportaciones creciendo al 44% anual (contra el bloque creciendo al 8%).

Lo contrario sucedió entre 2007 y 2011, con envíos cayendo al 18% anual (más del doble que las exportaciones del bloque, que se contrajeron al 8% anual). Hubo un período “desperdiciado”, entre 2011 y 2015, con operaciones estancadas, fenómeno que no se observó en los demás países del bloque, que crecieron en promedio al 7% anual y el lapso entre 2019 y 2022 en el que las exportaciones mejoraron, pero a un ritmo muy inferior al que mostraran en el anterior (del 44% anual bajaron al 3%), y también por detrás del desempeño de los países vecinos (8% en promedio).

El rol de China

En lo que hace a destinos, China es el principal tanto para el Mercosur como para la producción individual de Brasil, la Argentina y Uruguay, no así de Paraguay. A nivel del bloque, el 55% de los volúmenes exportados (peso embarque) fueron al gigante asiático entre 2019 y 2021. En la Argentina, ese nivel salta al 75%; le sigue Uruguay con 66% y Brasil con 55%.

En los últimos cinco años (2017/2022), las importaciones chinas se expandieron en dos millones de toneladas, de las cuales 1,47 millones provinieron del Mercosur. En ese mismo período las ventas externas totales del bloque aumentaron 1,37 millones, lo que implica que ese destino absorbió casi la totalidad.

El consumo interno de carne bovina en China viene creciendo a “muy buen ritmo”, y como la producción local no puede seguirlo, sus importaciones aumentan. Ese consumo es actualmente de 7,2 kilos por habitante año (alza de 60% en los últimos diez años). Para los productores y exportadores es “clave” que los chinos sigan incrementando su consumo, “aunque luce difícil que pueda sostener el crecimiento mostrado en el pasado reciente”, explicaron los economistas.

Para tener referencia, dos países desarrollados de esa misma región, Japón y Corea del Sur, consumen 10 kilos y 17,2 kilos en promedio por habitante por año de carne bovina, respectivamente, es decir, 39% y 139% más que los chinos.

por Gabriela Origlia

FUENTE: LA NACION

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