Por la suba de tasas, los productores se financian con la futura cosecha

Muchos eligen canjear granos por insumos antes que endeudarse en pesos. Los bancos ofrecen un costo financiero total superior al 90% anual.

La suba de tasas de interés está generando todo tipo de problemas en los productores rurales que deben afrontar el costo de financiamiento de la próxima campaña agrícola 2018/19 que, al menos por ahora, viene prometedora en términos climáticos.

Es que las principales entidades bancarias estatales y privadas que usualmente presentan una serie de convenios especiales con proveedores de insumos están ofreciendo actualmente un costo financiero total en torno al 92% anual, en el mejor de los casos.

“Luego de la mayor sequía en 50 años, la cual dejó numerosos problemas financieros para muchos productores, se sumó la fuerte suba de tasas de interés en la economía”, alertó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) al que accedió LPO.

“Hay mayor participación del canje de insumos por granos a cosecha, menor operatoria de las tarjetas rurales y demoras de los productores para salir a endeudarse”, indicó el documento elaborado por los técnicos rosarinos Julio Calzada e Ignacio Calivari.

Los pequeños y medianos corredores de cereales de la zona de Rosario cuentan que están aconsejando a los productores endeudarse vía canje y que la asistencia crediticia directa en pesos o dólares cayó de manera significativa por la suba de tasas.

Esta metodología de financiamiento consiste en convertir el valor de los insumos comprados en el momento a toneladas de soja a entregar a cosecha, aplicando directamente la cotización de la oleaginosa del Matba y Rofex 2019.

Los especialistas advierten que el riesgo de este método financiero es que se registre algún inconveniente climático y que el productor, a la hora de pagar sus deudas, no cuenta con la cosecha necesaria, o bien, con la calidad del producto adecuada.

“Hasta los productores que están sólidos financieramente se muestran reacios a pagar estas tasas de interés porque en los niveles actuales se acota fuertemente el margen neto de rentabilidad de quienes, en definitiva, asumen todo el riesgo”, agregó la BCR.

Esta situación de incertidumbre y temor por las altas tasas de interés se evidencia en la caída que tuvieron las ventas minoristas de las Pymes en octubre. Según la CAME, el mes pasado cayeron un 9,4% y acumulan una baja del 4,9% en lo que va del año.

La única entidad que mostró un crecimiento en el financiamiento a los productores es el Banco Provincia (BAPRO). Entre enero y septiembre las operaciones con la tarjeta “ProCampo” superaron los $ 7.624 millones, el doble que en igual periodo de 2017.

La tarjeta agropecuaria del BAPRO le permite al productor y contratista comprar insumos y combustibles en 4.500 comercios, en muchos casos con beneficios especiales de tasa y plazos, fundamental para la siembra y cosecha de trigo en la provincia.

“Durante los primeros tres trimestres del año las colocaciones al sector agroindustrial superaron los $ 51.406 millones”, comentó Juan Curutchet, presidente del BAPRO. “Cinco de cada diez pesos prestados al sector productivo van al campo”, concluyó.

Fuente: la politica online

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