Desde el Grupo Parlamentario Mixto han asegurado que en toda la Unión Europea existe un número muy limitado de profesionales veterinarios encargados de verificar todas las importaciones agroalimentarias
El acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur —actualmente paralizado— ha generado malestar en el sector primario de los distintos países de la UE, entre ellos España, donde, además de los ganaderos y agricultores, los veterinarios se han sumado a las quejas.
Así, hay que recordar que distintas instituciones veterinarias, como los colegios de Asturias, Lugo y Cantabria, han secundado las quejas expresadas por los ganaderos, alertando del impacto que el pacto podría tener en ámbitos como la sanidad animal, el bienestar animal y la seguridad alimentaria.
Desde el Colegio de Veterinarios de Madrid (Colvema) también se pidió la revisión del acuerdo con Mercosur, subrayando que “resulta imprescindible que cualquier producto agroalimentario importado cumpla de manera verificable con las mismas exigencias sanitarias y de control de medicamentos veterinarios que los productos producidos dentro del territorio comunitario”.
Precisamente, es este punto, que mencionaba Colvema, uno de los que más preocupa al sector primario europeo y español, que pide que se garantice el mismo cumplimiento de los estrictos estándares normativos europeos para los productos importados.
Esta preocupación de los veterinarios españoles ya ha llegado al Congreso de los Diputados. Recientemente, desde el Grupo Parlamentario Mixto, a instancia de la diputada Àgueda Micó i Micó, de Compromís, se presentaba una Proposición no de Ley relativa a la defensa de los sectores agrario y ganadero, el medioambiente y el control democrático ante el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, para su debate en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación.
En esta proposición se destaca que, “aunque formalmente los productos importados deberían cumplir la normativa comunitaria, la realidad evidencia que los mecanismos de control son claramente insuficientes”.
“En toda la Unión Europea existe un número muy limitado de profesionales veterinarios encargados de verificar todas las importaciones agroalimentarias procedentes de terceros países, lo que dificulta enormemente garantizar el cumplimiento efectivo de los estándares exigidos”, se advierte.
A este respecto, se insiste en que esta situación “incrementa el riesgo para la salud de las personas consumidoras, especialmente ante la entrada de productos procedentes de países en los que no se permite el uso de pesticidas y otras sustancias prohibidas en la Unión Europea”.
Ahora queda por ver, tras la paralización del acuerdo a finales del mes de enero, qué ocurre con este y si se introducen cambios que reflejen las preocupaciones del sector ganadero y el veterinario, para que se cumpla rigurosamente con los estrictos estándares europeos en sanidad y bienestar animal de forma recíproca.
Fuente: www.animalshealth.es
Preocupación por los controles sanitarios en el comercio agroalimentario internacional
La advertencia sobre la falta de veterinarios en la Unión Europea expone una debilidad estructural en los sistemas de control sanitario frente al crecimiento del comercio internacional. La apertura de mercados exige mecanismos sólidos que garanticen que los productos importados respeten las mismas normas sanitarias, ambientales y de bienestar animal que rigen para los productores europeos.
En este contexto, el debate sobre el acuerdo UE–Mercosur pone en evidencia la necesidad de reforzar recursos humanos y herramientas de fiscalización. Sin controles eficaces y suficientes, aumenta el riesgo sanitario y se profundiza la desconfianza del sector productivo europeo, que reclama condiciones equitativas y protección para consumidores y productores.


































































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