Diarrea en bovinos, una amenaza de importancia por la pérdida del bienestar animal y el impacto económico hacia el productor

Ternero enfermo, con diarrea

Los ganaderos enfrentan constantemente amenazas a su sistema de producción, siendo que en la mayoría de los casos la ganadería es la fuente de ingresos que dará a su familia el bienestar y sustento diario.

En los diferentes sistemas de producción se llegan a presentar amenazas o debilidades, generalmente afectando a los sistemas menos tecnificados, esto no es definitivo ya que pueden presentarse problemas en todos los sistemas, así en animales que están a la intemperie como a los estabulados.

Los factores que intervienen son variables ya que son desde instalaciones, climatológicos, geográficos, hasta biológicos, entre otros, por eso es que se deben pronosticar con anticipación en la búsqueda de evitarlos o controlarlos.

Hay que tener en cuenta que algunos de dichos factores pueden ser fácilmente modificados por el hombre como lo son las instalaciones, al proveer a los animales de un ambiente favorable se reflejará en un buen bienestar animal y que impactará en la buena producción de los mismos.

Los agentes biológicos, de igual manera con la ayuda de prácticas de sanidad y manejo puede el hombre erradicarlos o en su posibilidad disminuirlos, la vacunación, desparasitación, cuarentena y vigilancia serán algunas de las herramientas que los productores pueden modificar para evitar los problemas por este factor.

En el caso de los factores climatologícos y geográficos la modificación no es posible, dentro de los climáticos podemos encontrar los cambios de temperatura y humedad ambiental que pueden afectar al ganado haciéndolo más susceptible a enfermedades y ocasionando pérdidas en bienestar animal así como las económicas al productor.

En la comunicación con ganaderos de la región suroeste del estado de Zacatecas, México, donde la ganadería es una de las principales actividades económicas, ya sea por cuestiones sociales o tradicionales, es desconcertante escuchar a los productores decir que las enfermedades que se presentan en los cambios de temperatura les limitan el sustento a sus familias.

Así como se presentan en dicha región los factores ambientales afectan a todo el territorio nacional a producción, bienestar animal y la economía de las familias que viven de la ganadería.

En el cambio de estación otoño-invierno, por la variación de temperatura y humedad los animales pueden están expuestos a estrés y con ello un desequilibrio en el sistema inmune que los pone como un blanco fácil para agentes virales y bacterianos.

Como lo pueden ser problemas respiratorios y digestivos principalmente, la observación y vigilancia de los animales deberá ser estricta en este periodo para la rápida detección de animales enfermos y evitar la propagación de la enfermedad así como la de encontrar la causa y llevar acabo las medidas correspondientes.

Los problemas respiratorios que se pueden presentar son neumonía, bronconeumonía, fiebre de embarque, pasteurelosis, pleuroneumonía fibrinosa, rinitis, traqueítis y bronquitis. Todas ellas son parte del complejo respiratorio bovino.

Los productores de la región suroeste del estado de Zacatecas, por experiencia y conocimiento empírico se enfocan en los problemas respiratorios que son frecuentes por el cambio de estación para los que se lleva en calendario de vacunación, sin embargo los problemas digestivos habían sido hasta cierto punto ignorados por ellos.

Las razas presentes en la región son principalmente Charoláis, Suizo, Simental, y cruzas de estas con Cebú, las familias buscan el doble propósito para el ordeño y la elaboración de quesos añejos.

En el presente año (2017) se han presentado diversos casos de problemas digestivos desde finales del mes de Noviembre hasta lo que va del mes de Diciembre, que han causado desconcierto a los productores por los gastos de medicamentos que no se tenían contemplados.

Los signos clínicos que presentan los animales son, diarreas fétidas y/o sanguinolentas, pérdida de apetito, fiebre, decaimiento, cólicos, postración y en casos lamentables la muerte de animales que no se detectaron o trataron a tiempo.


Para productores ganaderos representan una amenaza de importancia ya que los animales que se recuperan terminan en una condición corporal por debajo de los 1.5 en la escala de 0-5, siendo 5 la obesidad y 0 el grado extremo de caquexia.

Por las condiciones de temperaturas y poca disponibilidad de forraje es difícil recuperar la condición corporal de los animales enfermos y sobrevivientes, causando impaciencia a los productores.

Los agentes causantes de problemas digestivos generalmente bacterianos como lo son: Escherichia coli, Salmonella, Klebsiella, Proteus, Pseudomonas, Treponema, Vibrio, Campylobacter, y otros de origen parasitario, Balantidium, Trichomonas, Isospora y Eimeria.

Estos agentes patógenos causantes de problemas digestivos son encontrados como micro biota natural en el sistema digestivo de los bovinos, que al estar comprometidos causado por el estrés del cambio de estación afectan al animal.

Los animales más afectados han sido los que además del factor climático se les ha cambiado la dieta, por ejemplo animales que se encuentran en condiciones de pastoreo y se han llevado a corrales para alimentación a base de forrajes henificados y concertados, el cambio de dieta es siempre un reto ya que deberá de adaptarse paulatinamente.

Otros animales afectados comentan los productores son aquellos que no tiene agua disponible y se les administra en depósitos ya sea de plástico, metálicos o de concreto. Generalmente donde todos los animales toman del mismo depósito y en ocasiones se encuentran contaminados con heces de los mismos, aumentando el riesgo de contagio.

La mayoría de las muertes se dio en edades de 6 – 12 meses, becerros que al ser destetados ya no cuentan con las inmunoglobulinas que les aporta la leche materna.

Los tratamientos con mayor eficacia son los de antibióticos de amplio espectro como, gentamicina, ácido nalidixico, trimetoprim, además de carbón vegetal, sulfato de cobalto, oxido de cobre, ya que protegen la mucosa limitando la pérdida de electrolitos, la aplicación de vitaminas del complejo B, electrolitos orales y dipirona sódica cuando presentan fiebre y colicos, mostro buenos resultados.

En animales postrados se administraron Soluciones con 5% de glucosa y vitaminas del complejo B vía intravenosa.

En la alimentación se mostró una aceptación mayor por forrajes enteros en comparación a los que se les ofrecían forrajes molidos y alimentos concentrados, la pollinaza también fue desagradable a la alimentación de los animales enfermos.

Como medidas de control y prevención que se llevaron acabo por productores es la vigilancia contante del ganado, animales que se apartaron del grupo o que presentaran signos de enfermedad digestiva se aislaron del grupo para la observación o comienzo del tratamiento.

La adaptación al forraje henificado llevada acabo paulatinamente disminuyo los problemas y con ellos un mejor aprovechamiento del alimento, aplicación de vitaminas del complejo B con extracto de hígado a animales susceptibles fue otra medida tomada.

Limpieza constante de los depósitos de agua, frecuentemente contaminados con heces y proveer de agua de calidad a los animales optando algunos productores por agregar oxitetraciclinas en el agua de bebida en dosis de 2gr por cada litro de agua.

Siempre la prevención será una de las mejores soluciones a los problemas y amenazas que se presenten en el sistema de producción, el pronosticar las enfermedades a las que pueden están expuestos los animales dependiendo la época del año y los cambios climáticos.

No medicar a los animales sin la aprobación de un Médico Veterinario y el llevar los tratamientos como lo indique el veterinario, será de gran ayuda para la rápida corrección y llegar a la erradicación del problema.

Como conclusión y acciones de manejo para los ganaderos, está la vigilancia del ganado, observación de condición corporal, tratamientos oportunos, el cuidado en la alimentación y la adaptación a nuevos alimentos o ingredientes en la ración, disminución del estrés, medidas de sanidad correspondientes, la comunicación constante con el Médico Veterinario, resaltando la limpieza de los depósitos de agua y la correcta alimentación.

Fuente: ganaderia

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