La reducción de antibióticos no afecta a la producción ganadera

Un nuevo estudio llevado a cabo en los Países Bajos muestra como se puede combatir a las resistencias antimicrobianas sin alterar los resultados de las explotaciones avícolas y porcinas

Veterinario con vacuna

Las ventas de antibióticos veterinarios se han reducido en un 63% en los Países Bajos entre 2009 y 2017. Dicha reducción no ha tenido un efecto negativo en la producción y en los resultados económicos de las granjas de pollos y cerdos, ni ha resultado un obstáculo en la competitividad internacional de las granjas holandesas, según un estudio realizado por Wageningen Economic Research, a petición del Ministerio de Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria de los Países Bajos.

Actualmente, las resistencias a los antimicrobianos (RAM) es uno de los problemas de salud pública más graves. Por ello, se están tomando iniciativas mundiales y desarrollando planes de acción para reducir la RAM a nivel nacional e internacional en todos los ámbitos, y especialmente en la veterinaria.

Cuando el Gobierno holandés aprobó la política de reducir e implementar un uso responsable de los antibióticos en los animales de producción, el sector era reticente y temían que tuviera un impacto negativo en el rendimiento de la granja.

Sin embargo, desde la reforma de la política de antibióticos de 2009, no se ha observado una tendencia a la baja en los ingresos de las explotaciones avícolas ni porcinas.

Los costos de producción de la industria holandesa de cerdos y pollos de engorde se compararon con tres competidores de la Unión Europea: Dinamarca (uso promedio bajo de antibióticos), Alemania y España (uso promedio relativamente alto de antibióticos).


MEDIDAS TOMADAS POR LOS GANADEROS

Para reducir el uso de antibióticos, los ganaderos utilizaron una variedad de medidas relativamente fáciles y baratas para mejorar la salud de sus animales.

Estas medidas se enfocaron principalmente en el manejo de la salud animal, como prestar más atención a la higiene y al uso de analgésicos y productos antiinflamatorios, entre otras medidas.

LA POLÍTICA DE REDUCCIÓN ACTIVA PUEDE FUNCIONAR

La experiencia en los Países Bajos muestra que una política activa hacia la reducción del uso de antibióticos puede funcionar.

Por último, apuntan que para aplicar esta política los veterinarios deben participar activamente para establecer esta reducción del uso de antibióticos, “porque los ganaderos tienen que elegir la combinación de medidas que son más adecuadas para su granja. Además, para lograr una reducción sustancial en el uso de antibióticos, se necesita un sentido claro de urgencia, combinado con una política basada en objetivos ambiciosos”, concluyen.

Fuente: diarioveterinario

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