Biología de las garrapatas, Parte 2

La importancia económica de las garrapatas y la necesidad de controlarlas adquiere mayor relevancia con el descubrimiento de su potencial para generar resistencia y como vectores de otras enfermedades, particularmente para el ganado. El impacto económico potencial por garrapatas (Rhipicephalus microplus) en nuestro país se dice haciende a USM$ 573.61 (Rodriguez-Vivas, 2017). Y otros autores argumentan pérdidas estimadas por 12248.7 millones de pesos mexicanos (Garcia, 2016). Existen factores biológicos que subyacen en la resistencia bovina a la infestación por garrapatas que aún no se conocen bien. No obstante, la resistencia a las garrapatas es un rasgo multifactorial que se sugiere involucra factores relacionados con el huésped, con factores intrínsecos de la garrapata, así como factores operativos propios de la forma de control. Además, las garrapatas han desarrollado varias estrategias diferentes para facilitar su supervivencia mientras esperan a los huéspedes vertebrados.

En el cuadro inferior podemos apreciar las 3 fases importantes del ciclo de Amblyomma y sus características.


La adaptación de las garrapatas a su entorno natural.


Las tasas de desarrollo de la población de garrapatas, como ya se comentó, son dependientes de la temperatura. La entrada en una población se mide por la tasa de natalidad, debido a que una garrapata hembra pone una sola masa de huevos típicamente entre 2 y 5 mil huevos durante un período de tiempo corto; De manera general, el parámetro de entrada demográfico más útil es la tasa de desarrollo de una etapa a la siguiente, es decir cuántos individuos logran finalizar el ciclo en condiciones óptimas luego de perpetuar la especie. Las tasas de desarrollo de las garrapatas aumentan de manera no lineal con el aumento de la temperatura ambiente. Para ser de mayor utilidad la predicción de períodos de desarrollo bajo diferentes condiciones de temperatura, las tasas de desarrollo dependientes de la temperatura deben ser monitoreadas y documentadas constantemente. Inclusive, en regiones como el trópico mexicano con mínima variación de temperatura estacional, las observaciones de campo pueden ser lo suficientemente precisas para cada región. Por lo tanto, la variación en la cantidad de garrapatas correspondiente a la temperatura ambiental y su variabilidad estacional da como resultado patrones de búsqueda o encuentro contrastantes con las poblaciones de garrapatas en el huésped objetivo en la ganadería de los trópicos e incluso en las subtropicales.


Hábitos de infestación


Es posible identificar cierta relación entre el número de garrapatas adheridas a una zona específica y la cantidad total de garrapatas en el cuerpo. Es decir, considerando el recuento de adultos, las tasas más altas son observadas en la cara interna de la oreja que presenta como ventaja para la preferencia por el parásito, la delgadez de la piel en esta zona, la cara interna de la oreja está oculta y bien vascularizada, lo que facilita la fijación de la garrapata y le permite esconderse y protegerse del riesgo por depredadores o tratamientos y contra el calor y la desecación que lo convierten en un lugar favorito para las garrapatas. La necesidad de encontrar camuflaje por parte de las garrapatas y así pasar desapercibidas es expresada a través de la elección del color del pelaje del animal huésped. De hecho, se cree que el color del pelaje tiene un efecto sobre la carga de garrapatas del ganado. El ganado de pelaje oscuro está en general más infestado que los de color claro y en estos últimos las garrapatas principalmente se encuentran en regiones ocultas orejas y regiones bajas e internas.


Como referencia podemos observar la infestación del ganado en relación con diferentes partes del el cuerpo a lo largo de un gradiente de afinidad como se describe a continuación.


– Demasiado infestado: orejas (cara interna);

– Moderadamente infestado: cuello, región ano-genital, patas, cola y regiones ocultas, axilas, ubre, prepucio;

– Ligeramente infestado: espalda y cabeza.


Las tasas más altas se observan en la cara interna del oído a la inversa a alguna región como la espalda y cabeza que están menos infestadas.


Interacción parásito y huésped


Las garrapatas se han adaptado a una existencia hematófaga después de que el sistema hemostático de los vertebrados se convirtiera en un sistema de defensa de múltiples capas contra la invasión extraña, la pérdida de sangre y la respuesta inmune. Posteriormente, las garrapatas evolucionaron desarrollando la capacidad de suprimir el sistema inmunológico del huésped con gran habilidad y un impacto devastador, particularmente para el ganado de razas europeas. El legado genético del huésped define la capacidad de respuesta inmunitaria contra las garrapatas y los patógenos transmitidos por estas. Para obtener una idea de las razas de ganado resistentes y susceptibles contra las garrapatas, está bien documentado que el ganado Bos taurus x indicus de pura raza y cruzado es más resistente a las garrapatas y a los patógenos transmitidos por garrapatas en comparación con el ganado Bos Taurus x taurus europeo de pura raza.


Lo anterior supone una respuesta inmunitaria que, varía entre el ganado europeo recién introducido como huéspedes susceptibles y los bovinos asiáticos razas cebuinas o huéspedes resistentes ya que, estos evolucionaron conjuntamente con las garrapatas. Además, las barreras físicas que afectan la resistencia a las garrapatas incluyen la densidad del pelaje, el grosor de la piel, la pigmentación de la piel (clara u oscura), la vibración de la piel y / o la capacidad de autolimpieza, las papilas de la lengua y el olor.


El acicalado es ampliamente utilizado por el ganado como un importante mecanismo de defensa contra las garrapatas y posiblemente el nivel de resistencia esté asociado con la morfología de la lengua. Por ejemplo, las papilas de razas resistentes a las garrapatas tienen un espaciado más pequeño, lo que es más efectivo para eliminar las larvas de garrapatas de la piel. Sin embargo, podríamos especular que las razas resistentes simplemente se acicalan con más frecuencia. Se ha sugerido que las características innatas de especie como cobertura de pelos más delgados y menor densidad de piel tienen impactos directos en la disminución de la adherencia de garrapatas.


No obstante, la resistencia del huésped a las garrapatas se manifiesta en un número reducido de garrapatas que se alimentan hasta la ingurgitación, una menor producción de huevos y una menor viabilidad de los huevos.


Los huéspedes infestados y el control químico


A menudo en el animal con una carga de garrapatas sobre su cuerpo, resulta difícil saber si el número de parásitos está afectando su salud o existe una relación simbiótica aceptable. Cuando observamos un lote de ganado en un momento dado luego de un periodo de tratamiento garrapaticida con un producto químico, podemos enfrentarnos a una serie de  incógnitas; iniciando por la pregunta crucial ¿El producto funciona? La respuesta no es fácil de obtener puesto que la presencia de garrapatas sobre el animal como ya se mencionó con anterioridad obedece a una compleja interacción entre el huésped el parasito y el medio ambiente además influenciado por la aplicación del garrapaticida y las características que inciden en la percepción de eficacia.


Encontrar una población como la que se describe en la figura 1, nos ofrece una perspectiva de la interacción entre el huésped, el parásito y el ambiente, 30 días después del último tratamiento en un lote de ganado con una función zootécnica específica, en una región determinada durante una época del año, con una densidad de población que responde a las condiciones medio ambientales que influyen sobre la población parasita y la resistencia del huésped.


En dicha población, como pudiera ser la de cualquier rancho en México, podemos observar la presencia de animales altamente susceptibles y animales resistentes a la presencia del ectoparásito, donde el promedio de garrapatas adulto es de 200 individuos aproximadamente. Esta radiografía muestra los animales que por sus características fungen como aquellos que albergan gran cantidad de garrapatas que completaran el ciclo de vida y perpetuaran la especie en esa explotación, manteniendo una población refugio en su fase no parasita hasta encontrar las condiciones necesarias para alimentarse nuevamente.


Ahora bien, ¿Qué podemos esperar de esta población luego de un tratamiento garapaticida? La eficacia de un producto que tiene acción por contacto varía de uno que presente un efecto sistémico y un producto que tenga una acción biológica mayor nos ofrecerá resultados tangibles en menos tiempo que uno con menor acción biológica, además, el efecto residual de cada producto determina el periodo donde podemos observar un efecto garrapaticida en el animal y este es diferente para cada mecanismo de acción contenido en los productos presentes en el mercado nacional.


Al mismo tiempo, la cantidad de larvas en fase no parasita en los potreros que permanecen en proceso de búsqueda y encuentro determinaran la población de garrapatas que se encontraran adheridas al huésped hasta que el efecto residual del garrapaticida (mientras lo tenga) logre el efecto toxico y elimine la población parasita hasta lograr el equilibrio armónico entre salud y enfermedad.


En adición, la capacidad de respuesta de los animales en la explotación depende de la raza, alimentación, función zootécnica edad y estacionalidad la cual determina la densidad de población de individuos capaces de estar en fase de búsqueda de huéspedes susceptibles.


Y es en este momento cuando las expectativas y los resultados parecen no tener coherencia y significado, puesto que suponemos que un producto avalado por la autoridad sanitaria y con un registro de autorización ofrecerá resultados por encima del 90% de efectividad, no obstante el uso regular e indiscriminado de garrapaticidas, el mal manejo, dosificación, mecanismo de aplicación, la frecuencia, la selección y rotación de moléculas, juegan un papel trascendental en la eficacia del producto utilizado. Y por otra parte, la garrapata tiene la capacidad de que una parte de la población pueda sobrevivir a ciertas concentraciones de un agente toxico que es letal a una población normal o susceptible.


La resistencia a los garrapaticidas


La resistencia está determinada por factores intrínsecos de la garrapata como la genética, ecología, comportamiento y fisiología y operativos como el tipo de insecticida, área de cobertura, tiempo, frecuencia, concentración y método de aplicación, y esta situación es regulada por la frecuencia de aplicación de los garrapaticidas, la familia que se esté utilizando, la residualidad de los productos utilizados, la eficiencia de la aplicación de los garrapaticidas y la capacidad de la garrapata de evolucionar a la resistencia.


Actualmente el problema de la garrapata ha traído un incremento del costo de los tratamientos  garrapaticidas, así como el número de tratamientos, restricciones en movilización de ganado y nos obliga a diseñar programas de control mediante tratamientos estratégicos con diferentes mecanismos de acción para mitigar los efectos directos que causa la garrapata y los problemas de hemoparásitos que tienen alta repercusión en la salud del hato.


Luego de conocer algunos aspectos esenciales de la vida de nuestro enemigo podemos combinar adecuadamente varias herramientas de control, a efectos de desestabilizar la formación de poblaciones de garrapatas, con el objetivo de prevenir y mitigar la resistencia, disminuir el uso de los garrapaticidas, utilizarlos estratégicamente en épocas, momentos y animales específicos, además de combinarlos con otras alternativas de control, de modo que, las infestaciones puedan ser manejadas de tal forma que el daño económico sea evitado y el efecto adverso de la enfermedad se minimice.


El control estratégico de la garrapata


Previo al establecimiento del programa de control integral de garrapata debemos preguntarnos lo siguiente:


¿Qué tipo de garrapata está presente?

¿Existe resistencia?

¿Qué tipo de producto puedo utilizar?

¿Cada cuándo tengo que bañar y por qué?

¿Estoy realizando bien la dosificación del producto?.

¿Cómo debo bañar?

¿Cada cuándo debo cambiar el contenido de mi baño?

¿Debo también aplicar productos alternos al baño?

¿Qué tipo de producto alterno utilizar?

¿Debo rotar los productos?

¿Es importante llevar registros de baños y tratamientos?


Se sugiere el uso de productos Endectocidas de larga acción para el tratamiento de parásitos internos y externos en el ganado bovino en temporadas de baja incidencia poblacional del parasito, incluyendo garrapatas del género (Riphicephalus Spp) y mosca hematófaga (Hematobia irritans). En temporadas donde la carga parasita sea mayor aplicar los productos ixodicidas de derribe y seguir las consideraciones de un programa estratégico.


Los productos a utilizar deben conferir facilidad en su aplicación, mayores periodos de protección y larga acción contra garrapatas, es decir, requerimos productos con eficacia prolongada y seguridad para todos los estados fisiológicos de los animales, menos tratamientos y menos gastos en mano de obra y en resumen menor carga parasitaria.


El establecimiento de programas de control integral de parásitos adaptados a cada una de las regiones agroecológicas de nuestro país podría reducir el impacto de los ectoparásitos en la salud y la productividad ganadera.


Guía práctica de un programa estratégico para el control de garrapata

  • Usar garrapaticidas sólo de uso para bovinos y no agrícolas y siguiendo las recomendaciones de uso del fabricante
  • Conocer la situación propia sobre la resistencia de las poblaciones de garrapata en cada rancho ya que ésta se desarrolla en función del manejo individual de las plagas en cada región
  • Realizar el diagnóstico de resistencia por lo menos una vez al año
  • Elegir el producto garrapaticida en función de los resultados de diagnóstico de resistencia y establecer un programa de control integrado con el uso de tratamientos alternos (vacunas, inhibidor del desarrollo, ivermectinas, control biológico, sinergizantes)
  • Establecer una frecuencia de baño con base en el umbral de infestación de garrapatas en el animal, p.e. umbral establecido cuando el animal tenga 60-70 garrapatas llenas o repletas (ingurgitadas) de tamaño mayor a 5 mm (repletas) por animal
  • Rotar los productos con base en los resultados de resistencia y al principio activo
  • Si se utiliza baño de aspersión es importante determinar bien su dosificación y realizar un baño adecuado y completo utilizando un promedio de 5-6 litros por animal adulto.


El objetivo principal de un manejo integrado de plagas es disminuir el nivel de infestación al mínimo económicamente viable, para que se reduzcan o desaparezcan los efectos económicos. Las medidas de control que van a tomarse, deben aplicarse de acuerdo a la biología y la ecología de la plaga a tratar. Por lo tanto, para un manejo integrado, debemos estar familiarizados con la biología de las garrapatas.


Recuerde, el control integral implica el uso conjunto de diversas herramientas y estrategias químicas y no químicas de control, para lograr la mayor eficiencia en su combinación, manteniendo los parásitos a niveles inferiores al umbral donde generan daño.

Si desa consultar la Parte 1 de este artículo, clic aquí…


Referencias


Rodríguez-Vivas, R. I., Grisi, L., de León, A. A. P., Villela, H. S., de Jesús Torres-Acosta, J. F., Sánchez, H. F., … & Carrasco, D. G. (2017). Potential economic impact assessment for cattle parasites in Mexico. Review. Revista Mexicana de Ciencias Pecuarias, 8(1), 61-74.


García, D. D., Agatón, F. T., & Rosario-Cruz, R. (2016). Evaluación económica del control de garrapatas Rhipicephalus microplus en México/Economic evaluation of tick (Rhipicephalus microplus) control in Mexico. CIBA Revista Iberoamericana de las Ciencias Biológicas y Agropecuarias, 5(9), 43-52.

Fuente: www.ganaderia.com

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