¿Quién es Carlos Achetoni, el primer presidente de Federación Agraria que llegó de las economías regionales?

Carlos Achetoni es mendocino, tercera generación de productores agrícolas en General Alvear, en el oasis sur de Mendoza. Bichos de Campo habló largo y tendido con él, para saber cómo piensa el primer presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA) que llegó a ese puesto desde una economía regional y no desde la pampa gringa, como ha venido sucediendo a lo largo de más de un siglo de historia.

“Entrando a General Alvear por la Ruta 188 lo primero que te encontrás es a mi pueblo, que es Bowen, que tiene la misma edad que la Federación Agraria, 106 años. Se fundó con la llegada del ferrocarril Sarmiento, que llegaba a General Alvear”, nos cuenta Achetoni en esta extensa entrevista. La familia Achetoni está allí casi desde el principio. Los abuelos paternos del dirigente venían de Italia, y aunque pasaron algunos años en Brasil, luego se radicaron en Mendoza. Los abuelos maternos vivieron un proceso idéntico, aunque diez años más tarde, cerca de 1920.

Achetoni espera que la zona bajo riego de General Alvear, cercana a San Rafael, alguna vez explote como sucedió con los dos grandes oasis de Mendoza, el que rodea la capital provincial y el Valle de Uco. Cree que eso va a suceder cuando se logre consolidar el corredor bioceánico que forma la Ruta 188, saliendo al Pacífico por el paso Pehuenches. “Los que falta allá en Chile es que se haga el puerto en Talca”, afirma. Ese paso cordillerano sería “de baja altura” y eso le daría mucha mayor operabilidad que el paso de Cristo Redentor, en el norte mendocino.

“Yo tengo fruta, ciruela, durazno. Y uva. La uva la elaboro en una cooperativa de la cual soy socio. Y la fruta la manejamos directo en el mercado de Buenos Aires. Mi finca tiene 7 hectáreas, soy un pequeños productor. Pero mis padres tenían una conexión con gente de Buenos Aires y nosotros continuamos esa actividad, buscando siempre acortar la cadena” comercial, relata el nuevo presidente de FAA.

Mirá la entrevista completa a Carlos Achetoni:

Nos disponemos, después de esta breve presentación, a hablar de política agropecuaria con el dirigente federado. Y lo hacemos hablando de su propia zona de origen, donde muchas fincas están siendo abandonadas por la conjunción de una crisis hídrica que ya lleva ocho años (fruto del calentamiento global y la falta de nevadas adecuadas) y la crisis económica que lleva en la Argentina mucho tiempo más.

“En este momento, con esta situación de mejora competitiva (y estamos anhelando que la inflación no diluya esta mejora competitiva) tenemos una amenaza. Si bien tenemos un potencial, que es poder desarrollar a los productores que están en pie y recuperar a los caídos, también tenemos la amenaza de que vengan capitales de la pampa húmeda o extranjeros y por dos mangos compren las fincas que están abandonadas y desplacen al sujeto tradicional de la zona”, advierte Achetoni.

El primer productor de las economías regionales que llega a la presidencia de FAA, sin embargo, dice que no hay mucha diferencia entre esta situación y la de pequeños productores de la región pampeana, el chacarero tradicional que ahora le toca representar. “Por ahí hay más potencial económico y menos demanda laboral en la pampa húmeda, por la posibilidad de tecnificar y trabajar muchas hectáreas con pocas personas. En las economías más intensivas, es inevitable que esté la mano humana y eso hace que haya una gran carga de empleo. Eso es quizás lo que por ahí establece una diferencia”, explica.

Pero de inmediato aclara que “es transversal la falta de rentabilidad en los pequeños productores”, ya que en muchas actividades “estamos por debajo de los costos y eso ha hecho que se vayan degradando las economías”.

A la hora de establecer por qué llegamos a esta situación, Achetoni se alinea con otras entidades del agro que cargan las tintas contra la elevada presión fiscal. “Hay una alta presión impositiva, esto es indudable. Si bien había bajado, ahora está volviendo a tener alta incidencia. Hay productos que llegan a la góndola con una superposición tan grande de impuestos que es una lástima. No podemos estar diciendo que queremos darle valor agregado a los alimentos si esos productos en vez de tener un premio tienen un castigo. Hay que buscarle la vuelta, porque ese proceso de valor agregado redunda en generación y contención de empleo”, razona Achetoni.

-Ante los últimos acontecimientos, ¿le parece que hubo una deserción del macrismo en materia impositiva?

-Hay que separar las cosas. Si hablamos de retenciones, nos dijeron que  hubo una situación cambiaria y de grave crisis que ameritaba que tengamos que volver a un esquema de retenciones. Bueno, nosotros lo entendemos a pesar de que es un gran sacrificio. Lo que no entendemos en estos días es que intenten ir por más, elevando la carga impositiva sobre un mismo sector que ya está haciendo un esfuerzo.

-¿Por eso los productores comenzaron a manifestar su malestar con este gobierno?

-Es lógico el malestar con el gobierno. Pero también con el arco político en general. Cuando hay que hacer el esfuerzo, uno ve que el asalariado está haciendo el esfuerzo por haber perdido  mucho poder adquisitivo, está bancando esta situación. El campo está haciendo el esfuerzo de participar con retenciones  y quita de reintegros a la exportación. ¿Y el sector político qué está haciendo al respecto? ¿No hay allí ninguna cuenta para revisar? ¿Cuál es el esfuerzo que hacen ellos? La sociedad en su conjunto está esperando que haya un gesto del arco político, que humanice un poco la situación. Que muestren que entre todos vale la pena hacer el esfuerzo.

-Desde Agroindustria le van a contestar que ellos ya hicieron el ajuste echando de sus trabajos a cientos de personas…

-Yo creo que toda la gente que tenga y desarrolle su trabajo no merece perder el trabajo. El esfuerzo que decimos nosotros hay que hacerlo conde hay sueldos abultados, o donde se sumen las dietas, o en las jubilaciones de privilegio.

Achetoni, al asumir la conducción de la FAA, planteó un giro respecto de una posición cada vez más hostil hacia estas políticas de parte del ex presidente de la entidad, Omar Príncipe. Con el correr de los días, ratifica esta vocación por el diálogo y la negociación, aunque aclara: “Siempre tuve el pensamiento de mantener el dialogo, aunque a veces cambia el tono de voz. Lo puedo mantener sentado en una mesa planteando en una situación o arriba de un carro a la orilla de una ruta”.

Le consultamos entonces cuáles serán sus reclamos en las circunstancias actuales para elevar ante las autoridades. Achetoni dice que la prioridad es “pedir un financiamiento adecuado, porque la verdad es una lástima que estemos en una situación donde podemos crecer mucho si se cuida la competitividad, pero que a la vez no tengamos un financiamiento acorde y que estemos soportando reacciones colaterales de una corrida cambiaria y de una timba financiera que no es la nuestra”.

En ese sentido, caracteriza a los productores como “rehenes” del sector financiero. Y establece: “Es imposible pensar de que con esas tasas de interés podemos hacer viable una producción”.

Otra necesidad, a juicio del flamante presidente de FAA, es generar mercados de referencia para muchas actividades. “Hay sectores, como la leche o la producción de cerdos, que no tienen mercados referenciales y esta situación se presta a los abusos de la cadena. Lamentablemente mucho no se ha eso hecho en esta materia y vemos como consecuencia la desaparición de muchos productores”, advierte.

En ese aspecto, Achetoni dice que los pequeños productores “Necesitamos un estado virtuoso, porque acá lo del libre mercado solo no funciona si no hay un Estado virtuoso que esté arbitrando algunas posiciones”.

En ese sentido, Achetoni adelanta a Bichos de Campo que desde la FAA “estamos muy interesados en impulsar nuestro propio comercio en toda la Argentina, generando una llegada más directa de los pequeños y medianos productores al consumidor, no para que insertemos toda la producción, pero sí para generar un indicativo de precios. No para saltear la cadena sino transparentando situaciones donde hay concentraciones de rentabilidad”.

-¿Y qué lo llena de ser dirigente agropecuario?- le preguntamos a modo de despedida.

-Desde mis inicios en la actividad gremial siempre me movilizo poder cambiar la realidad del sector, porque uno veía las inequidades y los abusos que han existido casi siempre en la cadena. Dar una mano para que los productores que saben hacer las cosas no se fundan produciendo, que tengan una oportunidad de seguir desarrollándose en la zona rural del interior del país, cosa que se está resintiendo porque vemos cada vez más gente agolpada en los cordones de las grandes ciudades.

Fuente: bichos de campo

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