El fuerte repunte de los valores en el mercado de hacienda no logró trasladarse en la misma proporción al precio de la carne al consumidor. El fenómeno no solo ajusta la rentabilidad del sector comercial, sino que pondría límite a nuevas subas en el valor del ganado.
El sensible aumento de la hacienda en las últimas semanas, en particular de las categorías demandadas por el consumo, novillos, novillitos y vaquillonas, no pudo ser emulado por las carnicerías y desapareció el margen que había logrado el comercio interno durante el previo período de estabilidad de valores.
Como ejemplo, el conjunto de las tres categorías mencionadas aumentó 30% en los últimos tres meses mientras que la carne al público lo hizo en 17%, en el mismo período.
La evolución de ambas curvas quedó como lo muestra el gráfico.

En teoría, el comercio interno (frigoríficos consumeros, matarifes y carnicerías) se ha quedado sin margen para seguir absorbiendo eventuales subas de la hacienda.
Esta sería otra traba para que continúe el camino ascendente de los valores.
Fuente: Valor Carne
Un límite para nuevas subas en el mercado ganadero
La falta de traslado pleno del aumento de la hacienda al mostrador expone una tensión creciente dentro de la cadena cárnica. Con un consumidor que muestra resistencia a convalidar precios más altos, el comercio interno ve reducido su margen de maniobra para absorber futuras subas sin afectar la demanda.
Este escenario funciona como un factor de contención para el mercado ganadero, ya que el consumo interno sigue siendo un componente clave en la formación de precios. La evolución de esta relación será determinante para definir si los valores actuales encuentran un techo o si el sistema logra recomponer márgenes sin trasladar mayores costos al público.





































































Deja una respuesta