Sorpresa: la ganadería mexicana es más eficiente que la argentina

Sin las bondades de la Pampa Húmeda, importando granos y subproductos y con la mitad de nuestro rodeo, produce un 40% más kilos de carne por cabeza en stock. Esto se logra aún exportando 1,3 millones de terneros en pie a EE.UU. «Utilizan todas las tecnologías disponibles, incluyendo los servicios profesionales de nuestro país», afirman desde la consultora Elizalde & Riffel.

II Jornada del Ternero Pampeano Online 2020

Tras regresar de una gira por campos de los estados de Jalisco y Aguascalientes, al centro- oeste de México, la consultora Elizalde & Riffel decidió compartir la experiencia con los lectores de Valor Carne con la visión de contribuir a mejorar los sistemas ganaderos. Aquí, los aspectos centrales del grupo empresarial asesorado por los especialistas que -además de ser el principal productor mundial de huevos, tener 70.000 madres de cerdos y 8.000 vacas lecheras estabuladas – hace un ciclo completo bovino muy eficiente. Todo ello con granos y subproductos importados. Asimismo, la mejora y el agregado de valor es continua a lo largo de la cadena: desde una cabaña Angus cuya base es la genética argentina de Tres Marías, de Horacio Gutiérrez, y de la estadounidense Schaff Angus Valley, hasta la venta de carne vacuna empaquetada con marca propia.

Caso de éxito

México no es un país reconocido por su eficiencia en la producción agropecuaria. Si bien en materia de granos y de carnes no es autosuficiente, existen algunas empresas que no dejan de sorprendernos. Un ejemplo es la compañía GSI (Granos y servicios integrales) cuyo principal negocio es la importación y comercialización de granos de maíz, granos secos de destilería o burlandas (DDG) y harina de soja, desde los Estados Unidos. En total compra 1,4 millones de tn/año, que se comercializan a tambos y feedlots, y se utilizan para consumo propio. Un detalle, es que todo el maíz se procesa como grano gelatinizado y rolado al vapor (steamflake), tecnología que mejora la digestibilidad y la eficiencia alimenticia.

La cría se realiza sobre campos de muy mala calidad, que permiten trabajar con una carga que varía entre 0,15 y 0,3 EV/ha.

Sebastián Riffel en un campo de cría en Jalisco.

La firma cuenta con varios campos de cría en distintas zonas de Jalisco, y más allá de que existen diferencias de potencial entre ellos, todos tienen ciertas características similares:

  • Escaso régimen de lluvias (entre 400 y 500 mm).
  • Predominio de especies de pastos naturales (zacates) combinados con algunas áreas de forrajeras implantadas, tales como Grama Rhodes y Buffel Grass.
  • Marcada estacionalidad en la producción de forraje, de julio a octubre, cuando predominan las lluvias.
  • Forraje de pobre calidad durante el período enero-junio: pasto diferido con bajo porcentaje de proteína bruta (PB) y alto porcentaje de fibra detergente neutra (FDN) y lignina.
  • En la mayoría de los campos es necesario cosechar agua de lluvia, que es muy dulce y tiene bajo contenido de minerales, ya sea la obtenida con esta técnica o de pozo.

Tanque de 1,2 millones de litros con sistema de captura de agua de lluvia en campo criador.

A pesar de todas estas limitantes, se prioriza el manejo de la hacienda de manera tal de lograr una preñez y destete muy aceptables: entre 85-90 y 75-80% (sobre vaca entorada)respectivamente. El paquete tecnológico incluye la suplementación proteica de las vacas durante seis meses al año (otoño-invierno) y de los terneros al pie de la madre mediante un sistema de Creep Feeding, lo cual les permite obtener altos pesos de destete.

En cuanto al feedlot, cuenta con una capacidad de 15.000 cabezas instantáneas y 290 corrales de 20 metros de frente por 30 metros de fondo cada uno. Todos tienen sombra con techo de aluminio, plataforma y calle de alimentación de hormigón.

Feedlot de SGI en Jalisco.

Se engordan principalmente machos enteros que ingresan con un peso de 280-380 kg y se terminan con 550-600 kg. En el caso de las hembras, ingresan con 250 kg y se faenan con 500 kg. Cabe destacar que la calidad de la hacienda es muy inferior, comparada con la nuestra, aunque de cualquier modo -como se dijo anteriormente- venden carne diferenciada con marca.

Las dietas son similares a las de los Estados Unidos, a base de granos rolados al vapor e incluyen 4% de grasa animal para aumentar la concentración de energía, además de burlanda y urea como fuente de proteína. Utilizan un sistema de implantes muy agresivo: uno inicial con trembolona + estradiol, un reimplante a los 70 días con el mismo producto y Zilpaterol durante 28 días finales, con un tiempo de retiro de cinco días antes de la faena.

De esta forma, logran altas ganancias de peso (ADPV=1,70) y excelentes conversiones (EC=5,8-6,1:1 base MS), lo cual les permite hacer rentable el negocio a pesar de que el maíz tiene un costo de U$S 220/Tn versus U$S 145 en el país. Cabe destacar que en la Argentina en cambio alcanzamos esas eficiencias de conversión gracias a que los animales se terminan con 350 kg, es decir entre 200 y 250 kg más livianos.

Argentina versus México

Para comparar el desempeño de ambos países nos remitimos a los indicadores informados por fuentes oficiales (Senasa y Segarpa).

A pesar de que la Argentina tiene casi el doble del stock de México, y de que este último exporta 1,31 millones de terneros en pie a EE.UU., nuestra producción de carne es sólo un 50% mayor. Esto se debe a que, en nuestro caso, la producción por cabeza en stock es significativamente inferior, en parte a raíz de los bajos pesos de faena generales (carcasas de 225 kg vs 269 kg) e incluso de la hacienda proveniente de feedlot (carcasas de 210 kg vs 320 kg).

A su vez, como se puede observar, el indicador de faena con relación al stock es ligeramente superior a favor de México.

Para reflexionar

Estos logros de México cobran mayor relevancia por ser un país que produce muy poco grano de maíz y prácticamente nada de soja. Como conclusión, otros sistemas ganaderos no tienen tantas ventajas naturales como los nuestros, sin embargo, a través de objetivos definidos, ingeniería de negocios, conocimiento y aplicación de tecnologías disponibles pueden superar en gran parte las limitantes para producir carne, mejorar su eficiencia, agregar valor y ser más competitivos.

Por:  Ing. Agr. Juan C. Elizalde, Ph.D.
Ing. Agr., M. Sci. Sebastian L. Riffel

Redes: @elizalderiffel

Fuente: valorcarne.com.ar

Suarez Puente SRL – Campos y estancias

Se el primero en comentar

Deja una respuesta