Los próximos días se verán marcados por un importante ascenso térmico. La llegada del verano dejará altas temperaturas que afectan en el índice de temperatura y humedad para la ganadería.

El estrés por calor en bovinos es muy común en esta época, y para evitarlo es importante tomar algunos recaudos. El ingeniero agrónomo integrante del INTA Balcarce, Joaquín Armendano señaló que deben tenerse en cuenta que las condiciones microambientales pueden variar de acuerdo al tipo de suelo (corrales de engorde vs. sistemas pastoriles), nivel de mantenimiento de los corrales.

Además, es importante conocer las características de la vegetación en los potreros, disponibilidad de fuentes de sombra y la velocidad de la corriente de aire en el sitio donde se encuentren los animales. En este sentido, el Armendano sostuvo que la respuesta animal estará condicionada por otros aspectos, tales como la raza y pelaje, estado general de salud, nivel de aclimatación, grado de engrasamiento, tipo de dieta, disponibilidad y temperatura del agua de bebida, presencia de moscas, actividad física (movimientos y trabajo con los animales) y consumo de dosis tóxicas de ergoalcaloides (Festucosis, Claviceps purpurea). 

Desde el INTA destacaron que un animal estresado consume menos alimento y, por ende, disminuye su productividad. “En el caso de un tambo, puede producir hasta un 20 % menos de leche, mientras que, en rodeos para carne, puede verse afectada la ganancia de peso y fertilidad”, explicaron los técnicos.

En los rodeos destinados a la producción de carne, Armendano sugirió que se debe administrar entre el 30 y 40 % de la ración a la mañana y el resto a la tarde ayuda a desacoplar el pico de calor metabólico del animal con el pico de calor ambiental”. También agregó: “Es conveniente conocer el nivel de infección con hongos productores de ergoalcaloides presente en las pasturas, debido a que estos compuestos “afectan marcadamente la capacidad de termorregulación de los animales y acentúan el efecto negativo del calor”.

Para evitar el estrés, también, se recomendó la provisión de sombra a los animales, de manera natural con árboles o artificial a partir de la colocación de techos, cobertizos, media sombra, etc.” La sombra de árboles es una de las más efectivas, ya que no sólo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas”, aclararon desde el INTA.

Fuente: news.agrofy.com.ar

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