Según trascendidos verosímiles publicados en Brasil, el nuevo esquema prevé cupos anuales por país y fuertes aranceles para los volúmenes excedentes. Las consecuencias serán dispares entre los principales proveedores: mientras Brasil y Australia aparecen como los más perjudicados, para la Argentina tendrían un impacto menor.
El analista uruguayo Ricardo Sosa difundió información de Globo Rural (Brasil), basada en datos de fuentes oficiales. Según ese medio, funcionarios chinos explicaron a sus pares brasileños el nuevo sistema de cuotas que regirá la importación china desde el 1º de enero.
Se trata de una asignación de cuotas por país, que se expresará en términos anuales.
Según esa misma versión, Brasil tendría una cuota de 1,1 millones de t, seguido por la Argentina, con 510 mil, Uruguay, con 320 mil, Australia y Nueva Zelandia, con 200 mil cada uno y EE.UU. con 160 mil.
Lo que exceda la cuota pagará un arancel del 55%, extremadamente alto.
De ser cierta esta información, Brasil sería el país más perjudicado, seguido por Australia, aunque si se tomara en forma proporcional, el orden sería inverso.

Brasil “perdería” 350 mil t o 24% de lo exportado este año y Australia 122 mil t ó 38%.
Como sobre el excedente regirá un arancel tan alto, es posible que todos los proveedores se deban atener a sus cuotas.
Hay que tener en cuenta que Australia y China tienen un acuerdo de libre comercio que asegura un piso anual de comercio desgravado para carne vacuna.
En cambio, la Argentina recibiría una cuota 7% superior a sus embarques de este año, aunque inferiores en 14% al registro de 2024; Uruguay se beneficiaría con 115 mil t ó 56% más (lo que se reduciría a 76 mil t ó 31% en relación a 2024), Nueva Zelandia tendría 80 mil t más ó 67% (50 mil t más ó 33% más en base a los números de 2024).
Por último, Estados Unidos, que hoy está prácticamente excluido por aranceles recíprocos y deslistado de plantas, recibiría una cuota apenas superior al registro de 2024 y al ritmo que sostenía en los primeros meses de este año, antes de la guerra comercial entre ellos.
En caso de confirmarse la noticia, no dejaría de ser rara ya que se perjudicarían dos países con muy buenas relaciones diplomáticas con China, Brasil desde hace tiempo y Australia que las vino mejorando desde hace pocos años, y quedarían «beneficiados» EE.UU. cuya guerra comercial, tecnológica, etc. con China es innegable y la Argentina que arrancó en la actual administración con amague de alejamiento, aunque ya ha cambiado la tónica.
Es de suponer que la Argentina debería distribuir esta cuota entre los exportadores en términos conceptuales iguales a los que aplica para los cupos con Europa y con EE.UU, para lo cual se necesitaría el dictado de una norma ad hoc.
Fuente: Valor Carne
Un cambio clave en el comercio mundial de carne vacuna
La eventual implementación de cuotas anuales por país por parte de China marcaría un giro relevante en el esquema de importaciones del principal comprador mundial de carne vacuna. El fuerte arancel previsto para los volúmenes excedentes obligaría a los exportadores a ajustar estrategias comerciales y priorizar el cumplimiento de los cupos asignados.
En este contexto, la Argentina aparece en una posición relativamente favorable frente a otros grandes proveedores, aunque el desafío estará en la distribución interna de la cuota. Tal como ocurre con los contingentes hacia Europa y Estados Unidos, será necesario definir un marco normativo específico que garantice previsibilidad y equidad entre los exportadores.






































































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