Qué es y para qué sirve el hidrógeno verde, el foco de la inversión histórica que se hará en la Argentina

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La firma australiana Fortescue, del empresario Andrew Forrest, anunció este lunes una multimillonaria inversión, más de u$s 8400 millones, en Argentina con la finalidad a producir hidrógeno verde para exportación.

La inversión, que tendrá como epicentro a la provincia de Río Negro, tiene previsto generar 15.000 puestos de trabajo directos y al menos otros 40.000 indirectos.

A base de energía eólica, el objetivo es industrializar y exportar los vientos de la Patagonia. Se espera lograr una capacidad de producción de 2,2 millones de toneladas anuales (o 2 gigas) en 2030, lo que equivale al 10% de la energía eléctrica que consume Alemania en un año. En la etapa inicial, hasta 2024, cuando comenzarán a exportar, será el equivalente a 600 megas. 

QUÉ ES EL HIDRÓGENO VERDE

Muchos están familiarizados con las energías eólica y solar, pero pocos conocen en profundidad el hidrógeno verde. 

Conocido también como hidrógeno renovable o e-Hydrogen fue destacada por Bill Gates, en libro llamado How to avoid a climate disaster («Cómo evitar un desastre climático»), como la mejor innovación de los últimos años para combatir el efecto invernadero.

El hidrógeno es el elemento químico más abundante en el universo. Las estrellas, como nuestro Sol, están formadas principalmente de este gas, que también puede tomar estado líquido.

El hidrógeno es muy poderoso: tiene tres veces más energía que la gasolina. Pero, a diferencia de esta, es una fuente de energía limpia, ya que solo libera agua (H2O), en forma de vapor, y no produce dióxido de carbono (CO2).

LAS DIFICULTADES EL USO MASIVO DEL HIDRÓGENO VERDE

No obstante, presenta algunas dificultades relacionadas con él que han impedido hasta ahora su uso masivo. 

En primer lugar, es considerado peligroso por ser altamente inflamable, por lo que transportarlo y almacenarlo de manera segura es todo un desafío.

Las dificultades para producirlo es el segundo problema.

El hidrógeno es muy poderoso: tiene tres veces más energía que la gasolina. Pero, a diferencia de esta, es una fuente de energía limpia, ya que solo libera agua (H2O), en forma de vapor, y no produce dióxido de carbono (CO2).

En la Tierra el hidrógeno solo existe en combinación con otros elementos. Está en el agua, junto con oxígeno, y se combina con el carbono para formar hidrocarburos como el gas, el carbón y el petróleo. Por ende, hay que separar al hidrógeno de las otras moléculas para usarlo como combustible y, para lograrlo, se requieren grandes cantidades de energía, lo que lo hace muy costoso.

No obstante, en los últimos tiempos se produjo un gran cambio: usualmente se utilizaban hidrocarburos para generar este tipo de energía, por lo que producir hidrógeno verde, aparte de costoso, provocaba contaminación. Pero hace unos años se empezó a producir hidrógeno a partir de energías renovables como el sol y el viento, usando un proceso llamado electrólisis.

El resultado es el llamado hidrógeno verde, que es 100% sostenible, aunque sigue siendo más costoso de producir que el hidrógeno tradicional.

Sin embargo, la Unión Europea y Estados Unidos han comenzado a avanzar en planes nacionales de producción de este combustible renovable. La UE, en su «Estrategia de hidrógeno para una Europa climáticamente neutra», publicada a mediados de 2020, se comprometió a invertir u$s 430.000 millones en hidrógeno verde entre ahora y 2030.

Por su parte, Joe Biden prometió en su plan energético que se asegurará «de que el mercado pueda acceder al hidrógeno verde al mismo costo que el hidrógeno convencional en una década, proporcionando una nueva fuente de combustible limpia para algunas centrales eléctricas existentes».

APUESTA A FUTURO

El hidrógeno verde es una de las energías del futuro, y es fundamental para descarbonizar la estructura productiva, con un impacto muy positivo para luchar contra el cambio climático.

Es una de las energías más prometedoras, con un gran potencial para descarbonizar el transporte pesado (por ejemplo, camiones y buques) y de larga distancia, así como las industrias como el acero, el cemento, el papel o la de fertilizantes.

Se lo llama hidrógeno «verde» porque toda la energía que se utiliza para producirlo proviene de fuentes renovables (en este caso, la eólica).

El hidrógeno verde permitirá utilizar y transportar energía renovable que de otro modo sólo podría utilizarse en la zonas aledañas a la generación. Con este proyecto, la energía que generan los vientos de la Patagonia va a poder ser industrializada y exportada.

Fuente: news.agrofy.com.ar