Qué hay detrás de los ataques contra silobolsas que se repiten en la Provincia

La cercanía de las elecciones revivió un clásico: los ataques contra silobolsas y las acusaciones cruzadas sobre operaciones desestabilización.

En los últimos días, en distintos establecimientos agropecuarios bonaerenses se  registraron hechos de vandalismo, en donde autores desconocidos destrozaron silobolsas que almacenaban granos. En campos de Lobos y Chivilcoy, fueron afectadas unas 13 bolsas y si bien no se registró el robo de mercadería, en Lobos se estimaron pérdidas por casi un millón de pesos.

En este contexto –con la campaña electoral lanzada a pleno- se impone la desconfianza por parte de los productores y algunas de las entidades gremiales que los representan. Los ánimos están crispados y una abrumadora mayoría de medios de comunicación amplifican –en exceso- las declaraciones del diputado nacional Felipe Solá, que mencionó la posibilidad de recrear el esquema de la Junta Nacional de Granos y de Juan Grabois, el dirigente social que propuso una reforma agraria, vinculada a la propiedad de la tierra.

En concreto y si bien se trata de dirigentes identificados con el kirchnerismo, el candidato presidencial por el Frente de Todos Alberto Fernández no se ha pronunciado sobre estas dos cuestiones. Sobre finales del pasado mes de agosto, mantuvo un encuentro con los representantes de la Mesa de Enlace, en donde intercambiaron opiniones y si bien no hubo promesas por parte de Fernández, recibió un documento en donde los ruralistas desarrollan cuales deberían ser las políticas para este sector.

En Lobos, el hecho se produjo en un establecimiento ubicado sobre la Ruta 205. En este caso, se vieron afectadas nueve silobolsas que contenían en su mayoría soja y en menor medida sorgo y maíz. El propietario de la firma realizó la correspondiente denuncia y se encuentra a la espera de novedades por parte de la Justicia.

En Chivilcoy se registraron hechos similares, en donde fueron perjudicados tres productores. En estos casos tampoco hubo robo de grano, solo el daño a las bolsas plásticas, pero a diferencia de lo ocurrido en Lobos, la Sociedad Rural de Chivilcoy emitió un comunicado en el cual dieron su veredicto, sin más pruebas que la ideología política de quienes dirigen los destinos de esa entidad.

“Como institución, como productores que hacemos frente a este contexto, no se le puede sumar el vandalismo o el odio como promotor y testimonio de lo que fueron los grandes conflictos del pasado. Un país no se construye con este accionar”, señalaron desde la SR de Chivilcoy.

Esta postura es exclusiva de los dirigentes chivilcoyanos. Ante una consulta de este medio, desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) en primer lugar negaron haber emitido un “estado de alerta y movilización” (tal como manifestaron en declaraciones periodísticas los integrantes de la SR de Chivilcoy) y además señalaron que “están a la espera de los resultados de las investigaciones”.

Desde CARBAP primó la prudencia y buscaron alejarse de las declaraciones de la SR de Chivilcoy. Más allá de las especulaciones de tenor político y hasta que la Justicia se expida, el o los autores de estos actos de vandalismo puede ser cualquiera: un vecino enojado, militantes iracundos de cualquier color político, alguien que buscaba descargar su rabia o simplemente un intento de robo que no terminó bien.

Esta situación no es nueva y en la previa de las elecciones siempre salen a la luz este tipo de situaciones, en donde un sector (en este caso la SR de Chivilcoy) imprime un tinte ideológico a un suceso que –en la mayoría de los casos- pertenece más a la sección Policiales que a Política. En el caso de Lobos y de acuerdo a fuentes consultadas por INFOCIELO, no se descarta algún tipo de “vendetta”, que tendría origen en alguna rencilla nacida al calor de una disputa comercial.

Fuente: infocielo

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